Mapuche

Los mapuches o mapuche son un pueblo originario que habita originalmente la zona centro-sur de Chile y de Argentina. Su nombre significa "gente de la tierra" y proviene del mapudungun mapu, "tierra", "territorio" y che, "gente". Se les conoce también como araucanos, nombre que se usa poco, porque ellos no lo aceptan, y que predomina en los libros de historia, para el periodo que abarca desde la Conquista hasta el siglo XIX aproximadamente. Los grupos ubicados entre el río Biobío y el Toltén lograron resistir con éxito a los conquistadores en la llamada Guerra de Arauco, una serie interrumpida de batallas que duró unos 300 años, con largos periodos de tregua. La corona de España reconoció hasta cierto punto su autonomía y sólo varias décadas después de la independencia, el estado chileno y el argentino invadieron los territorios que se mantenían autónomos y asignaron a los mapuches a reducciones. La población mapuche del siglo XXI es principalmente urbana, pero mantiene vínculos con sus comunidades de origen y subsisten las reclamaciones por territorio y reconocimiento de su cultura.
Mapuche

# Posté le samedi 02 septembre 2006 23:17

Etimología

Etimología
El nombre mapuche o mapunche significa gente de la tierra en su lengua, con alusión a las personas que reconocen su pertenencia e integración a un territorio. En algunas zonas, se usan ambos términos con leves diferencias de significado. Hasta el siglo XVIII, también existía entre los integrantes de esta etnia la autodenominación reche (verdadero hombre). El nombre araucano les fue dado por los incas o por los españoles. Se postula que procede de la palabra quechua awqa, "salvaje" o "rebelde", o de palqu, "silvestre"; de no ser una palabra quechua, podría derivar de una castellanización de la palabra mapuche Ragko, "agua gredosa", que los conquistadores habrían usado para los habitantes de un sitio llamado así y que luego se habría extendido a todos los habitantes pueblos del área. Los mapuches rechazan el uso de mapuche en plural, por ser un sustantivo colectivo, y el del nombre araucano, porque les fue otorgado por sus enemigos. La palabra awka fue adoptada por los mapuche con el significado de libre y ellos mismos la aplicaron posteriormente a los tehuelches.

# Posté le samedi 02 septembre 2006 23:18

Modifié le dimanche 03 septembre 2006 00:08

Origen

Origen
El origen de los mapuches no se conoce con mucha certeza; la teoria de Ricardo Antonio Latcham afirma que son originarios del actual territorio argentino y que a través de un largo proceso de migración, se habrían introducido como un grupo étnico y cultural foráneo entre los picunches y huilliches, instalándose definitivamente entre los ríos Bío-Bío y Toltén. Posteriormente, debido a la presión ejercida por los españoles, y a través de un largo proceso de migración (a través los pasos de la cordillera de los Andes) y transmisión cultural, entre los siglos XVIII y XIX regresaron a los territorios ubicados al este de la Cordillera de los Andes, y araucanizan el Comahue, gran parte de la región pampeana, y el norte de la Patagonia oriental, tierras hasta entonces ocupadas por diversos pueblos no mapuches. De tal modo fueron mapuchizados los pehuenches, los het y las parcialidades septentrionales de los tehuelches; hasta hace pocos años la teoría de Latcham parecía no merecer objeciones pero hoy nuevamente está siendo objeto de revisiones.

# Posté le samedi 02 septembre 2006 23:19

Modifié le dimanche 03 septembre 2006 00:09

Historia

Historia
Expansión inca y conquista española
El Imperio Inca intentó extender su influencia hacia el territorio mapuche, pudiendo alcanzar sólo la ribera norte del río Maule, a unos 250 km al Sur de la actual capital de Chile. Ahí se estableció la primera Frontera, aunque el control efectivo del Tawantinsuyu en lo concreto llegaba hasta el río Itata unos 90 km más al norte del citado río Maule. Luego, cuando los españoles abatieron al Imperio Inca, intentaron someter también a los mapuches. Sin embargo, la resistencia de Lautaro (un muchacho que aprendió de táctica y estrategia militar mientras estaba prisionero de los realistas) y más tarde la sublevación de Pelantaro en la década de 1590, fijaron la frontera militar entre españoles y mapuches en el río Biobío. El poema épico La Araucana (1569, 1578 y 1589) del conquistador español Alonso de Ercilla, dedicada al Rey Felipe II, es una epopeya que destaca mucho la resistencia del pueblo mapuche.
El desastre de Curalaba, en 1598, donde perdió la vida el gobernador Oñez de Loyola, marca la derrota de las fuerzas ibéricas en territorio mapuche.

En los siglos siguientes, los españoles fueron cautelosos en adentrarse en territorio mapuche. En un comienzo lo hicieron a través de misiones religiosas (pacíficas) lideradas por el padre Luis de Valdivia en la llamada Guerra Defensiva, que no dio resultados, dando paso a los "parlamentos". En estos encuentros ambos bandos intercambiaban regalos y firmaban pactos que juraban respetar. Debido a las características de este tipo de acuerdos, historiadores como el historiador del derecho Alamiro de Ávila han señalado que este tipo de pactos se tratarían realmente de pactos internacionales entre pueblos soberanos.

Fue así como, en el Parlamento de Quilín, en 1641, se acordó terminar con la guerra y fijar la frontera en el río Biobío, con el consiguiente despoblamiento de las ciudades españolas al sur de este; los mapuches prometieron liberar a los cautivos y a hacer frente a enemigos de la Corona. Posteriormente se celebraron otros parlamentos, con aprobación del Rey de España; en que se reiteraba el reconocimiento de la independencia de los mapuches frente a la Corona española, y las partes se comprometían a dejar de lado las acciones bélicas. Estos tratados fueron reconcidos por el gobierno republicano del General Ramón Freire en Tapihue, el 7 de enero de 1825 en el Parlamento General de Tapihue. En sus artículos 18 y 19 se reconoce la soberanía mapuche sobre los territorios comprendidos al sur del Bío Bío.


Independencia y construcción de los Estados de Chile y de Argentina

En Chile
Durante la Guerra de Independencia de Chile, lo más habitual fue que los mapuches tomaran partido por los realistas, aunque no participaron mucho de las batallas, porque estas tuvieron lugar fuera de su territorio. Después de su independencia de España, Chile siguió una política de no agresión y cautela, llegando incluso al reconocimiento soberano en el mencionado Parlamento de Tapihue. Sin embargo, en la segunda mitad del siglo XIX, se ideó un plan de expansión estatal sobre el territorio mapuche, impulsado por la oligarquía del Valle Central amparada en la superioridad militar que entregaba el rifle de repetición y la ideología del evolucionismo, que relegaba a los pueblos originarios a la clase de razas o sociedades subhumanas ó inferiores destinadas a la aniquilación. Así, de 1861 a 1883, el ejército chileno ensayó diferentes estrategias, desde las alianzas con clanes enemigos entre sí, hasta la guerra de exterminio, pasando por el soborno a base de bebidas alcohólicas. Otros autores otorgan también una gran importancia al papel que había jugado el autonombramiento de Orélie Antoine de Tounens como Rey de la Araucanía en la invasión chilena al Ngulumapu (territorio mapuche al oeste de los Andes); ya que aunque Chile siempre había estado dividido en dos, estos hechos posibilitaban que esta zona fuera tomada ó reconocida internacionalmente, como territorio separado e independiente del territorio chileno. Las operaciones militares estuvieron fundamentalmente a cargo de Cornelio Saavedra (militar chileno de quien existe un político y militar argentino homónimo nacido en el s XVIII en territorio que hoy corresponde a Bolivia), que culminaron con el completo sometimiento de los mapuches en 1882. A todo este proceso se le dio el nombre de Pacificación de la Araucanía.

Tras el triunfo militar chileno (1883), el Estado declaró todas las tierras baldías al sur del Bío Bío como propiedad Fiscal. Al mismo tiempo, el gobierno central ordenó a una Comisión Radicadora entregar Títulos de Merced a los loncos (jefes de las comunidades) en que se les reconocieran sus posesiones. Esto dio origen posteriormente a un conflicto cuyas repercusiones se ven hasta el siglo XXI, ya que el concepto de propiedad y posesión mapuche no coincidía con el concepto del Código Civil chileno, y en la práctiva la radicación significó la reducción del pueblo mapuche. De esta manera, pasaron de controlar unas 10 millones de ha, a tener que sobrevivir en 500 mil. Por otra parte, las políticas de colonización de las tierras del sur terminaron por marginarlos, y propiciaron la usurpación de muchas de ellas; incluso de las reconocidas en los Títulos de Merced.


En Argentina
Paralelamente a la "Pacificación", se llevaba a cabo por el Ejército argentino lo que se denominó la Conquista del Desierto, muy perjudicial para los mapuches. Hubo un primer intento en 1833 que permitió a las tropas argentinas ocupar casi todo el territorio al Norte del río Negro y del Limay e incluso la zona de Valcheta, pero la guerra civil en Argentina permitió que los mapuches y mapuchizados se rehicieran, de modo que a inicios de 1870 estos pueblos realizaban sus correrías casi hasta las inmediaciones de las ciudades de Mendoza, San Luis, Río Cuarto, sur de la provincia de Santa Fé y gran parte de la provincia de Buenos Aires hasta unos 70 km de la ciudad de Buenos Aires. Su derrota fue total a partir de la llamada Conquista del «Desierto», iniciada formalmente en 1879 y dirigida por el general Julio Argentino Roca (al año siguiente, en 1880, fue elegido presidente del país).

# Posté le samedi 02 septembre 2006 23:26

Modifié le dimanche 03 septembre 2006 00:09

El pueblo Mapuche desde el siglo XX a la actualidad

El pueblo Mapuche desde el siglo XX a la actualidad
De la reorganización mapuche hasta la dictadura de Pinochet
En la siguientes generaciones de mapuches, emergieron diferentes organizaciones, tales como la Corporación Araucana de Venancio Coñoepan, Federación Araucana de Aburto Panguilef, la Sociedad Caupolicán y la Unión Araucana de Antonio Chiwailaf. Entre estas organizaciones mapuches existían diferentes posiciones, desde el tradicionalismo hasta el catolicismo asimilacionista, pero todos compartían la idea de recuperar las tierras usurpadas para poder conservar la cultura propia. De esta manera el movimiento mapuche ingresó a la escena pública chilena, entremezclándose con la política y sus partidos; aunque siempre conservando su especificidad. Este proceso llegó a su clímax a finales de la década de 1960 y principios de la de 1970.

La crítica radical al statu quo por parte de vastos sectores de la sociedad chilena, permitió a los mapuches incorporarse con su demanda por la tierra. Fue así como en 1969 comenzaron las tomas de tierras reclamadas por los mapuches en la provincia del Cautín, proceso conocido como "el Cautinazo". Es importante tener en cuenta que esto se dio en una zona donde históricamente los mapuches habían apoyado al Partido Conservador, lo que refleja que el proceso no puede entenderse exclusivamente con las coordenadas de la historia política chilena.

Con el proceso de Reforma agraria acelerado por el gobierno del Presidente Salvador Allende Gossens, muchos grupos mapuches se radicalizaron e iniciaron una inédita recuperación de tierras, al margen de los progeamas de gobierno. Hacia 1972, los latifundistas afectados se organizaron en los comités de retoma, grupos paramilitares armados que fueron perseguidos por el gobierno mediante la Ley de Seguridad Interior del Estado.


Dictadura de Pinochet y el Acuerdo de Nueva Imperial
El golpe militar del General Augusto Pinochet Ugarte fue especialmente cruento en la Araucanía, donde desaparecieron cientos de personas y miles fueron torturadas. Esto provocó una destrucción casi total del tejido social creado en décadas anteriores. Las organizaciones reaparecieron hacia 1979, como reacción a los decretos que pretendían liquidar para siempre la figura jurídica de la propiedad comunal sobre la tierra que era el último resguardo sobre sus propiedades. Surgieron así los Centros Culturales Mapuches, única forma de organización permitida por la dictadura, que más tarde darían paso a la organización Ad Mapu.

En la década de 1980, los principales dirigentes y organizaciones mapuches contribuyeron a la derrota de la dictadura y participaron en la Concertación de Partidos por la Democracia, reuniéndose en Nueva Imperial en 1989 con el candidato Patricio Aylwin Azócar que a la postre se convertiría en Presidente de la República. En ese "parlamento" se acordó que el Estado daría reconocimiento constitucional a los Pueblos Originarios, dictaría una Ley Indígena para proteger sus derechos y ratificaría el "Convenio 169" de la Organización Internacional del Trabajo, que es el instrumento que establece el estándar internacional para los derechos de los Pueblos Indígenas. A cambio de esto, las organizaciones indígenas se comprometían a utilizar la vía institucinal para canalizar sus demandas. El Acuerdo de Nueva Imperial fue suscrito por todas las organizaciones indígenas del país, salvo por el naciente Consejo de Todas las Tierras, liderados por Aucán Huilcamán, quienes tomaron y denuciaron este acuerdo como un nuevo intento de asimilación y sometimiento por parte del estado chileno.

Retorno a la democracia y conflicto con los estados argentino y chileno
Recién comenzada la década de 1990 y vuelta parcialmente la democracia, el Consejo de Todas las Tierras llevó a cabo varias tomas simbólicas de tierras ancestrales mapuches en manos de privados. La respuesta del gobierno fue el requierimiento de aplicación de la Ley de Seguridad Interior del Estado, dictada durante la guerra fría por el presidente Gabriel González Videla, lo que terminó con 141 mapuches condenados y con sus derechos políticos suspendidos.

En 1993 se aprobó la "Ley Indígena 19.253", que no cubría las aspiraciones de este movimiento. Sin embargo, la nueva institucionalidad que consagraba operó hasta que en 1997 sobrevino una nueva crisis. Por un lado la empresa ENDESA España, recién privatizada, comenzó la construcción de la "Represa Ralco" en la zona que nace el Bío Bío, (comuna de Ralco) en territorio pehuenche. Algunos de los descendientes de los habitantes ancestrales se negaron a abandonar sus tierras, amparados en la nueva legislación que exigía la autorización de la Corporación de Desarrollo Indígena (CONADI) para poder permutar tierras indígenas. Ante la negativa de este organismo gubernamental a aprobar dicha permuta por ser atentatoria contra los derechos de los pehuenches, el Presidente Eduardo Frei Ruiz-Tagle optó por descabezar a CONADI y a la autoridad ambiental que también se oponía el megaproyecto. De esta manera, se inundaron miles de hectáreas de tierras y sitios sagrados para el pueblo mapuche-pehuenche. Al mismo tiempo comenzaba la explotación de las plantaciones forestales sembradas a mediados de la dictadura, en predios que habían sido recuperados por los mapuches en el gobierno de Allende, pero posteriormente habían nuevamente perdido. Este hecho puede haber sido uma de las causas directas de la quema de camiones que extraían la madera en Lumaco por encapuchados premunidos de bombas molotov, piedras, palos, hondas y algunas armas de fuego; comenzando así una escalada de ataques incendiarios a predios forestales, familias de agricultores, asaltos, saqueos e incendios y tomas de terreno. Estas últimas se llevan a cabo hasta el 2006 para acelerar una recuperación de las tierras mediante la intervención de CONADI. El temor de la población, las grandes empresas madereras que explotan bosques madereros en terrenos que aun eran mapuches a fines del siglo xix y mediados del siglo xx y el aumento de la violencia de los encapuchados contra familias de agricultores indefensos motivó al Senado a expresar en un informe su preocupación por la grave amenaza a la seguridad jurídica en la zona del conflicto (S 680-12).

En estos últimos sucesos de violencia, en 2002 un joven comunero de 17 años perdió la vida por la acción de un carabinero y el Servicio de Salud de la Araucanía ha llamado la atención sobre los impactos negativos de las medidas policiales de respuesta en la salud de los niños. Por otra parte, el gobierno de Ricardo Lagos Escobar sindicó a la Coordinadora de Comunidades en Conflicto Arauco-Malleco, como una organización de carácter terrorista y fue perseguida como tal, encarcelándose a sus dirigentes en procesos cuya legalidad ha sido cuestionada por grupos mapuche y otros afines; como lo sucedido por ejemplo en el llamado "Caso loncos" y el "Caso Puluco-Pidenco en 2002. Estos juicios han sido denunciados por la Organización de Naciones Unidas, a través de su Relator Especial para Pueblos Indígenas Rodolfo Stavenhagen, como juicios que presentan una legalidad cuestionable. Así, diversas organizaciones de derechos humanos, incluida la ONU, han clamado por que se ponga fin a la criminalización de la protesta social mapuche. En marzo de 2006, 4 de los 9 presos mapuches condenados por ley antiterrorista iniciaron una huelga de hambre indefinida, que ya alcanzó los 50 días sin lograr que el recién instalado gobierno de Michelle Bachelet Jeria acceda a revisar el polémico juicio llevado a cabo bajo el gobierno de su antecesor.

En 2006, muchos grupos mapuches no han renunciado a sus demandas territoriales, y sus principales organizaciones exigen autonomía para sus territorios, devolución de sus tierras y más oportunidades de representación política.

Reclamo del derecho de autodeterminación nacional
Algunas organizaciones mapuche están reclamando el reconocimiento del derecho a la autodeterminación nacional, fundamentalmente frente al estado chileno, y en menor medida ante el estado argentino [11].

Si bien la amplitud de la autodeterminación nacional reclamada varía entre los distintos sectores mapuche, la misma se relaciona históricamente con la autonomía obtenida por el pueblo inuit en Groenlandia, desde la década de 1990, y más recientemente con la elección de un presidente aymara en Bolivia (Evo Morales) [12].

# Posté le samedi 02 septembre 2006 23:27

Modifié le samedi 02 septembre 2006 23:49